Mujeres rurales no reconocen algunos tipos de violencia

La Independencia económica es fundamental para evitar la violencia.

La Independencia económica es fundamental para evitar la violencia.

Era nueve de julio, un día después sería su cumpleaños número 16 y podría salir de la comunidad La Rondana a Muy Muy para hacer el trámite de su cédula y quizás si todo salía bien, le iban a regalar algo.
Por la tarde llego un visitante asiduo, un médico naturista proveniente de Siuna, quien le recetaba a toda la familia diferentes remedios para mantenerlos sanos, como siempre sus padres le dieron posada, antes de dormir se tomaron un remedio, pero a ella no se lo dio porque como iba a estar de cumpleaños le dijo que se lo tomaría después.
Por la madrugada la adolescente bajo amenazas del médico naturista salió de su casa, por más que llamó a sus padres y hermanos nadie salió en su defensa. Cuando ya había sol ella estaba en Matagalpa, esa noche dormiría en Managua donde el tipo la violó y después no conforme con eso la vendía a quién por ella pagara.
“Pasé seis meses así, me tuvo en Siuna vendiéndome y fue gracias a su mujer que me ayudó a irme que yo pude volver a mi casa. Nada fue igual cuando volví, entre de nuevo a segundo año, pero era terrible me puse violenta quería lastimar a todos los chavalos y fue cuando mujeres del grupo Venancia me llevaron a Casa Alianza para ayudarme a superar el trauma y ahora soy promotora de derechos de las mujeres”, señala Adelayda Carolina López Ochoa.

Adelayde Carolina López Ochoa es ahora promotora contra la violencia.

Adelayde Carolina López Ochoa es ahora promotora contra la violencia.

Adelayda es una sobreviviente de violencia y asegura que no fue hasta que le ocurrió ese “terrible caso”, que en su comunidad las personas comenzaron a alertarse sobre la violencia que vivían las mujeres de todas las edades.
“Somos una comunidad familiar y yo crecí creyendo que todo era tranquilo, pero incluso en mi casa dos de mis hermanos fueron violados por un hombre en un rio y ni nosotros lo sabíamos, hay mucha desinformación sobre la violencia y es algo que en las comunidades debe cambiar”, declaró Adelayda, de 23 años.
Raptos, golpes, palabras soeces, sostener relaciones sexuales sin consentimiento, que te arrebaten o dispongan de lo que tenes, que te prohíban salir de la casa, que no podas hablar si hay hombres, que no dejen que decidas si querés o no más hijos, entre otras son prácticas bastante comunes en algunas comunidades rurales que las mujeres no visibilizan como actos de violencia, señala Adelayda.
Un diagnóstico elaborado por el proyecto PARA! Mujeres rurales libres de violencia-en el cual participan el Colectivo de Mujeres 8 de marzo, el Instituto de Investigación y Desarrollo Nitlapan- UCA, Puntos de Encuentro, la Red de Mujeres del Norte y el Gruppo di Volontariato Civile (GVC), por medio del Programa Temático “Organizaciones de la Sociedad Civil (OSC) y Autoridades Locales (AL)" e “Instrumento Europeo para la Democracia y los Derechos Humanos" (IEDDH), de la Comisión Europea- señala que en las comunidades más aisladas las mujeres deben ser capacitadas en el tema de derechos humanos, para evitar que sean víctimas de violencia.
El proyecto se ejecuta en los municipios de Santa María de Pantasma, Muy Muy, Ciudad Darío en la zona norte del país, así como también en el Municipio de Waslala, Región Autónoma del Caribe Norte. Estos municipios fueron seleccionados en base a los datos del Observatorio Voces, el cual en 2014 contabilizó 72 casos de feminicidio en el país de ellos 10 en Matagalpa,10 en Jinotega y 11 en la RACN, un dato que no varió mucho en el año 2016 cuando estos departamentos alcanzaron el 20% de los asesinatos de mujeres en el país.
Violencia económica y psicológica no es reconocida
Irma Di Giacomo, coordinadora general del Proyecto PARA!, señaló que las mujeres reconocen algunos tipos de violencia, pero con el diagnóstico las menos reconocidas son la violencia psicológica y económica.
“Las mujeres reconocen la violencia sexual, la violencia física, pero en las otras tipificaciones no sienten que estén siendo vulneradas porque en su entorno lo común es ser insultada o despreciada o que les quiten el dinero o sus cosas y es por eso que el proyecto va acompañado de una campaña de sensibilización hacia estos tipos de violencia”, destacó Di Giacomo.
El proyecto además de concientizar a las mujeres sobre sus derechos, para que los demanden, tiene una particularidad y es que Nitlapan-UCA capacita a las mujeres por medio de instrumentos económicos para que ellas puedan realizar emprendimientos que les permitan independizarse y evitar ser víctimas de violencia debido a la dependencia económica.
Urge ser capacitadas

Mercedes Alaniz Polanco, es brigadista de salud en su comunidad y asegura que las y los jóvenes necesitan ser capacitados sobre el respeto a las mujeres y sus derechos.

Mercedes Alaniz Polanco, es brigadista de salud en su comunidad y asegura que las y los jóvenes necesitan ser capacitados sobre el respeto a las mujeres y sus derechos.

Mercedes Alaniz Polanco es brigadista de salud en la Comunidad El Chompipe, ella asegura que gracias a las capacitaciones recibidas durante más de 20 años pudo educar a sus hijos para que no sean hombres violentos y estar alerta cuando alguien maltrata o abusa de las mujeres o los niños.
“Ahora estas capacitaciones son menos, cada vez hay menos orientación para las mujeres rurales y eso hace que veas en las comunidades que los hombres no dejan salir a las esposas, cuando es necesario que las mujeres conozcan sus derechos y eso hasta ayuda en el hogar a tener un mejor entendimiento, pero hay muchos machines que no dejan salir a las mujeres entonces allí comienza la violencia y eso se debe erradicar”, destacó la señora Alaniz Polanco.
45 % de las agresiones son en el hogar
El "Estudio Nacional sobre la violencia a las mujeres adultas, adolescentes y niñas: un enfoque médico legal integral", elaborado por el Instituto de Medicina Legal de Nicaragua, señala que en el país las mujeres continúan siendo las principales víctimas de violencia.
El estudio que analizó a 63 mil 586 mujeres, a las que se les realizaron 90 mil 830 peritajes entre los años 2013 y 2015 señala que el 45% de las agresiones que sufrieron las mujeres son en el hogar, de estas 31 % fue víctima de violencia física, casi el 23 % de violencia sexual, cerca del 1 % de violencia psicológica y el 0,2 % de delitos contra la vida