Un vistazo a la juventud rural

juventud rural1En América Latina y el Caribe, cerca de 120 millones de habitantes son jóvenes y una cuarta parte de ellos reside en áreas rurales, representando un 25% de la población campesina.

Gran parte de estos jóvenes rurales viven en situación de pobreza debido a las dificultades que se atraviesan en el campo –bajos ingresos por el trabajo agrícola, poco apoyo a la agricultura de pequeña escala, sequía o inundaciones por el cambio climático, entre otras. Este contexto adverso impulsa a los jóvenes a migrar a los centros urbanos, muchas veces incapaces de ofrecerles mejores oportunidades.

Es por ello que el Instituto de Investigación y Desarrollo Nitlapan-UCA, como miembro de International Land Coalition- América Latina y El Caribe (ILC-ALC) participó en el Encuentro Internacional: Juventudes Rurales, Tierra y Territorios organizado por esta instancia junto a la Corporación PROCASUR y el Comité Campesino del Altiplano (CCDA) con la colaboración del Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA), en Guatemala.

La perspectiva de las redes de Jóvenes Rurales

Las ponencias e intercambio de experiencias giraron en torno a responder: ¿Por qué es importante la relación de los jóvenes con la tierra y el territorio?

Para ello los participantes de redes de Jóvenes rurales campesinos, indígenas y afro caribeños de El Salvador, Guatemala, Bolivia, Colombia y Perú, así como organizaciones que trabajan  con jóvenes rurales en Centroamérica (Guatemala, Honduras, El Salvador, Nicaragua) y países de América del Sur (Argentina, Brasil, Perú, Bolivia, Colombia), señalaron las dificultades y retos que enfrentan en un contexto de des-ruralización de la población, de pocas oportunidades en el sector agrícola y de políticas públicas que no les considera como un sector social de importancia en el mundo rural.

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En el Encuentro se abordaron también aspectos relacionados con el acceso a la tierra, su uso, control efectivo por parte de los y las jóvenes como un elemento de empoderamiento clave para estos al interior de sus familias, las comunidades y las organizaciones.

Y es que para los jóvenes rurales el derecho a la tierra, –al igual que el trabajo remunerado– favorece su autonomía, el ejercicio de sus derechos, así como su reconocimiento social. Pese a ello, la juventud rural vinculada a los temas agrarios enfrenta serias limitantes para acceder a este recurso, como son la dependencia económica hasta la edad adulta, la escasa participación en instancias comunitarias y la falta de traspaso de activos al interior de las familias por medio de la herencia.

El estudio “Jóvenes y Acceso a tierra” realizado por un equipo de investigadores de Nitlapan-UCA en el 2015, refiere que la única forma por medio la cual los jóvenes acceden a la tierra en Nicaragua es por la herencia dada por sus padres ya sea en vida o hasta que mueren.

Las conclusiones del estudio también destacan que cuando los padres no tienen tierras los jóvenes continúan una “ruta de pauperización”, que los empuja a vender su fuerza de trabajo para sostenerse y limita de esa forma a largo plazo la posibilidad de acceder a la tierra.

Algunos resultados del Encuentro

El Encuentro propició la promoción del diálogo intergeneracional y la reflexión entre las diversas organizaciones vinculadas al tema de la juventud rural y permitió el abordaje y diseño de estrategias y propuestas de intervenciones concretas e innovadoras orientadas a mejorar el acceso seguro y sostenible de los jóvenes a la tierra y otros recursos naturales.

Tras el Encuentro, las organizaciones participantes apoyaran) la implementación de proyectos (planes de acción en terreno) que contribuyan a abordar la problemática de la juventud rural.  A la vez, las organizaciones participantes incluyendo a las redes de jóvenes iniciaron un proceso de planificación de acciones para los próximos tres años las cuales continuaran siendo lideradas por PROCASUR con el apoyo de la ILC y el FIDA.