VOCES DE LA AGROECOLOGÍA EN NICARAGUA

“Todos y todas por el derecho al recurso tierra y a la producción agroecológica de manera justa, equitativa y responsable en Nicaragua” fue el lema central del II Festival de Seguridad Alimentaria y Nutricional, realizado el 28 y 29 de febrero en Matagalpa, donde cerca de 70 organizaciones y empresas compartieron aprendizajes y experiencias sobre desarrollo rural sostenible, agroecología y equidad de género en los derechos a la tierra.

Este evento fue  realizado por la Asociación para la Diversificación y el Desarrollo Agrícola Comunal (ADDAC) con aportes de COSUDE. ADDAC es miembro activo de la Estrategia Nacional de Involucramiento para el Acceso Democrático a la Tierra en Nicaragua (ENI Nicaragua), la cual sistematizó dicho evento.

En uno de los paneles centrales, “¿Cuál es la situación nutricional en Nicaragua?”, representantes del  Movimiento Comunal de Matagalpa, la Asociación para el Desarrollo Integral Comunitario, COSUDE, ADDAC y de la FAO Nicaragua coincidieron en la importancia de optar por una alimentación basada en la producción agroecológica y promover el cambio de las estructuras patriarcales que no permiten una equidad de género en las labores de la tierra. 

En muchas ocasiones, el patriarcado y el machismo en Nicaragua son un obstáculo que no permite  a las mujeres rurales verse como sujetos del derecho a la tierra y a trabajarla de manera autónoma e independiente.  En este sentido, Janeth Castillo, del Movimiento Comunal de Matagalpa, señaló que la situación nutricional que se vive en el país es producto del sistema patriarcal que oprime a las mujeres en la producción de la tierra. "Se necesita la inclusión de las mujeres en la agricultura para producir alimentos saludables y nutritivos", afirmó.

Para las mujeres rurales de Nicaragua, trabajar la tierra implica un reconocimiento de sus propias raíces y les permite ser autosuficientes a nivel económico y emocional, lo que les abre las puertas para ser las protagonistas de sus propias historias, sin violencia y sin discriminación. La titularidad de la tierra para las mujeres sigue siendo un tema clave para reducir la inequidad y exclusión en el campo.

CONTAR CON TIERRA PROPIA, DE BUENA CALIDAD Y EN CONDICIONES FAVORABLES, PERMITE UN EMPODERAMIENTO EMOCIONAL, SOCIAL Y ECONÓMICO EN LA VIDA DE LAS MUJERES RURALES.

Asimismo, es importante porque aportan no solo a su comunidad, si no también a la economía nacional.

El derecho a la tierra para las mujeres rurales garantiza una alimentación sana, nutritiva y sin uso de químicos. “Es importante que la mujer se sume al agroecología porque nosotras también podemos labrar la tierra y ayudar a que otras mujeres emprendan este campo laboral”, afirma Sandra Castillo.

En el evento también se destacó la importancia de los huertos urbanos diversificados y bioextensivos y el papel de estos en el consumo de alimentos nutritivos, la preservación del medio ambiente y su aporte a la economía familiar. También más de 35 emprendimientos locales expusieron sus productos agroecológicos y hubo espacio para eventos de arte y teatro que expresaron los temas de violencia género, derecho al acceso a la tierra de las mujeres rurales, entre otros.

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