“Hoy, me siento importante con mi negocio”

Jeferson Calero es un joven emprendedor de 24 años de edad que vive en la comunidad de
Wanawás en el municipio de Río Blanco; es casado, tiene una hija y sus tiempos libres los dedica para asistir a una iglesia cristiana. Las preocupaciones y desesperanzas de este joven eran su tormento al no ver salida a su condición de empobrecido económicamente. En esta situación, las pocas oportunidades de cumplir sus sueños se le iban por medio de los dedos y noches de desvelos, al pensar que iban a comer al día siguiente.

Jeferson, al volver la vista atrás, nos cuenta, “Mi situación económica era demasiado mala, solo trabajaba para otras personas, no ajustaba con el paguito, porque mis ingresos eran pocos, no tenía ni para comprar un plato para comer, pero mi sueño siempre fue tener mi propio negocio que me diera dinero para comprar comida, es decir lo necesario para la casa, pero no habían oportunidades”. Tras hacer algunos intentos por mejorar su vida, muchas puertas no se abrieron, “Me sentía decepcionado no me apoyaban en ningún lugar, me sentía triste, porque pensaba que nunca tendría mi negocio propio por falta de dinero y tenía miedo de nunca superarme, porque no me veían como alguien que pudiera pagar una deuda en una institución, como soy joven, me ignoraban, no me daban ninguna esperanza, ni oportunidad”. Pero al volver al presente, Jeferson sonríe y muy orgulloso nos cuenta como es su vida, luego de que recibió el apoyo de Nitlapan, a través del acceso a financiamiento y asesoría: “Actualmente tengo mi negocio propio y cada día me supero más, vendo eskimos, cuajada, crema, pollo y embutidos. También, tengo la moto para ir a comprar los productos, además de dos terneritos y soy miembro del comité de agua potable de la comunidad.”

Jefferson dice ,“Lo que más me gusta de Nitlapan es que apoya a los jóvenes, a las mujeres y las personas pobres, porque todos los demás nos ignoran y no nos ponen mente solo a la gente adinerada que tienen cabezas de ganado y fincas. Gracias a Dios y a Nitlapan ahora me siento importante con mi negocio.”

Hoy este chavalo tiene un medio de vida sostenible, como lo soñó, desarrolló capacidades y habilidades que no conocía para interactuar en el territorio desde otros espacios que  Nitlapan promueve como capacitaciones y diplomados.