De ama de casa a secretaria de la caja rural en su comunidad

Villa el Carmen está ubicada a 42 kilómetros de Managua, capital de Nicaragua, una de sus comunidades se llama El Brasil, lugar donde vive Braysi Elaysi Mejía García, quien participa en el proyecto “Fortaleciendo el modelo de desarrollo cooperativo integral” que acompaña Nitlapan en este municipio.

Braysi_1Braysi es una mujer de 35 años, casada y madre de tres hijos. Hasta no hace mucho, sus días transcurrían entre el oficio del hogar y cuidar de sus dos hijas e hijo. Así como también de su marido, quien siempre ha tenido que salir de casa por trabajo, no obstante, ese empleo fijo de él es lo que les ha permitido mantener a la familia, aunque con muchas dificultades.

“Para las mujeres en las comunidades, la situación es un poco difícil, porque, aunque tengamos la ambición de ver hacia un futuro hay ciertas limitantes”, asegura Braysi, “yo no podía acceder a oportunidades de desarrollo, porque entre cuidar los hijos, la casa y marido las oportunidades eran escasas”.

El acercamiento de Braysi con Nitlapan fue por rumores dentro de la comunidad, ella rememora y nos cuenta, “A mis oídos llegaron los rumores de que Nitlapan desarrolla la organización comunitaria donde la relación es de confianza entre las socias y que al mismo tiempo ayuda también a desarrollar las capacidades individuales de todos para el fortalecimiento de los liderazgos, prestación de servicios de ahorro y préstamos para actividades diversas de las personas socias y no socias, eso me llamó mucho la atención”, asegura.

Con todo el conocimiento del beneficio, la protagonista de esta historia narra que no fue fácil convencer a su esposo sobre la importancia de asistir a las reuniones, ya que en la comunidad hay una cultura de desconfianza hacia los proyectos o programas que entran. “Siempre nos ambicionan, nos ilusionan y nos dejan”, no obstante, agrega, “yo le decía a las mujeres en la comunidad, pasemos a formar parte de la caja y me decían -vos sos loca no tenes que hacer, busca que hacer-. Mi esposo tampoco estaba muy de acuerdo de que yo asistiera a las reuniones, pero yo siempre peleaba con él y asistía en contra de su voluntad, siempre que me preguntaba dónde vas, yo le contestaba, voy a la reunión y el me reprochaba”, afirma .

Braysi, sonríe, porque dice que al inicio nadie de la familia confiaba en el proyecto, pero que ahora todos disfrutan de los logros porque ella está organizada, “ahora nos reímos, porque a estas alturas de la historia el programa me ha beneficiado, ahora conforme pasó el tiempo, mi esposo me pregunta cuando hay reuniones de la cajas rurales y yo le digo que valió la pena la insistencia por el futuro de la familia. Yo le agradezco a Nitlapan, porque nos ha dado la iniciativa de que seamos mujeres emprendedoras”.

Esta mujer lidereza en la comunidad nos cuenta que participa en la caja rural comunitaria “Avanzando hacia el futuro”, y tienen el cargo de secretaria. Con mucho entusiasmo dice que tiene la ambición de ver a sus hijos preparados con una carrera y con una mejor calidad de vida. Para Braysi, ser miembro de la cajas rurales comunitarias es una forma de emprender y aprender a crecer por cuenta propia,  “aquí nos enseñan a no depender de nadie y que podemos ser ahorrantes para un futuro, propio y el de la familia”

Hoy Braysi con orgullo se define como mujer, emprendedora y productora, porque es una mujer activa en el campo, que también ha logrado producir las cinco manzanas de su parcela, dedicada al cultivo de maíz, frijoles y hortalizas,  además a la crianza de gallinas, 8 cabezas de ganado con apoyo de su hijo de 15 años.

Ella nos expresa que le gustan los proyectos que defienden los derechos de la mujer y que lo más bonito es que no excluyen a nadie, “Nitlapan me ha apoyado sin descanso en la asistencia técnica en la agricultura y a pasar a formar parte de la caja rural”. Ella aprovecha para hacer el llamado a las personas en las comunidades “yo le digo a toda la gente que no pierdan las oportunidades de capacitarse, crecer como personas, que fomenten el ahorro y la formación de las cajas, porque solo así no van a depender de grandes financieras, ustedes pueden crear su propio fondo para tener un futuro, porque una caja de ahorro es algo que tiene la comunidad”.

En la comunidad, Nitlapan logró la inclusión de mujeres, la gran mayoría amas de casa, madres de familia, jóvenes y niños. Esta fue una de las cosas más positivas para las mujeres de la zona rural, donde la mayoría de las participantes dentro de las actividades fueron mujeres. Por otro lado, es importante mencionar el empoderamiento de la mujer en la toma de decisiones, a través de la formación y capacitación, porque las mujeres al sentirse incluidas en algún proceso hacen que no solo sean vistas como las amas de casa, como por cultura se maneja en las zonas rurales, sino que también se ha logrado erradicar la idea de que solo el hombre es capaz de ejercer algunas actividades y el único con derecho a tomar decisiones. “Braysi asegura que la mujer ahora ha logrado tener liderazgo y forma parte de procesos donde su voz también es escuchada”

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